Música: “santo parrandero”
Primera letra
A pesar de ser demonios
nos da gran felicidad
violar la tranquilidad
y los momentos de insomnio,
desbaratar matrimonios
sembrando cizaña en cada mente,
pues sabemos que la gente
tiene inclinación al vicio
lanzándose al precipicio
de sus acciones consciente
La esperanza y el amor
se van en alas al viento
produciendo un sentimiento
de abandono y deshonor.
El aliento y el calor
de nuestro soplo amatorio
es el mejor repertorio
del morbo y de la impudicia
con que juega tu malicia y gozas
ver marchitarse las rosas
delicadas y fragantes
de los inocentes.
Desde tiempo inmemorial
está en el placer la causa
de que busquemos sin pausa
la fuente de cualquier mal.
Es el instinto animal
lo que al hombre identifica
púes todo lo sacrifica
por hallar satisfacciones
a sus más ruines pasiones y llora
cuando ha llegado la hora
de ayunos y de renuncias.
¡Pobre mentecato!
martes, 26 de febrero de 2013
sábado, 12 de enero de 2013
Los pinos no son ningunos principiantes
Tan filados y tan serios
musgo ante los ojos del Consejo de Creadores,
han escondido siempre
a los más misteriosos seres de la Tierra.
En breve olvidan las malas intenciones
y eternamente entierran sus voces
bajo las rocas.
De ahí que algunos labriegos presientan duendes,
de ahí el suave velo de las primeras horas.
Bajo su forma ocultan los ángeles,
náufragos de las tormentas,
sus irreparables alas.
Con alta precisión y fidelidad los pinos callan,
como en el más humilde y añejo relato
del bosque.
miércoles, 9 de enero de 2013
De Poemas Asuntos internos
Héctor Fagot
SALA X O LA MAGA DESNUDA
Primero antes del ritual
está volando la música
para que la noche tenga
ese sabor a saxo bailador.
En esas llega tu saliva
y empieza escalar el muro de mis arterias
después el agua milagrosa con que te envino
antes de soltar el jaguar del delirio
con que olfateo.
Mi corazón ahora vaticina
la ofrenda de tu entrega.
Con mis ojos de tijera, ya en el lecho
recorto tu silueta
que le robo al mapa de la noche
casi muerdo tu yugular que es un incendio
casi me sumerjo en el balanceo de tus senos
entonces mientras taladro tu quejido
me lanzo al peñasco de tu vientre
para saborear la humedad de tus líquenes
la pelusa de tu musgo
mientras tus uñas (esas otras fieras alimañas)
hacen su recorrido por mi espalda.
Sabía que en tu cuerpo (esa concha marina)
me estabas escondiendo esta perla
que ahora brilla entre dientes.
Mujer de cara
Tu cuerpo es la catedral de mi locura
Ahora comprendo con lucidez
que si la densidad ilimitada del goce
que le sigue
fuera perdurable siquiera media tarde
ya sería yo ese dios que me he soñado.
Mujer: cuando despierto a tu lado
Soy el primer Adán
Y tu desnudez
la palabra original
en la memoria del cuarto
después del cuarto
después de amarte
la sensación
de haber asistido al paraíso.
Héctor Fagot
SALA X O LA MAGA DESNUDA
Primero antes del ritual
está volando la música
para que la noche tenga
ese sabor a saxo bailador.
En esas llega tu saliva
y empieza escalar el muro de mis arterias
después el agua milagrosa con que te envino
antes de soltar el jaguar del delirio
con que olfateo.
Mi corazón ahora vaticina
la ofrenda de tu entrega.
Con mis ojos de tijera, ya en el lecho
recorto tu silueta
que le robo al mapa de la noche
casi muerdo tu yugular que es un incendio
casi me sumerjo en el balanceo de tus senos
entonces mientras taladro tu quejido
me lanzo al peñasco de tu vientre
para saborear la humedad de tus líquenes
la pelusa de tu musgo
mientras tus uñas (esas otras fieras alimañas)
hacen su recorrido por mi espalda.
Sabía que en tu cuerpo (esa concha marina)
me estabas escondiendo esta perla
que ahora brilla entre dientes.
Mujer de cara
Tu cuerpo es la catedral de mi locura
Ahora comprendo con lucidez
que si la densidad ilimitada del goce
que le sigue
fuera perdurable siquiera media tarde
ya sería yo ese dios que me he soñado.
Mujer: cuando despierto a tu lado
Soy el primer Adán
Y tu desnudez
la palabra original
en la memoria del cuarto
después del cuarto
después de amarte
la sensación
de haber asistido al paraíso.
miércoles, 5 de diciembre de 2012
ASTRONOMIA
En ciertas noches limpias
cuando con amor te sumerjas
en los abismos del Sueño
verás un arquero tensando su arco en llamas
hacia la constelación del cisne
que despliega sus alas
sin que nadie sospeche el rumbo
de la imaginación de su magia
y verás sobre el cielo negro y azul
una mujer con piel de soles
que de su tinaja de diamantes hace fluir un rio blanco
Escucha
aún respira el tiempo
Etiquetas:
Bajo otros soles. Fernando Rendon.1990.
lunes, 5 de noviembre de 2012
Pagina de poesia
XII
A esta hora
aproximada ya la vuelta de la clepsidra,
la muerte acecha estos lugares.
Alguien a quien he sabido amar me dice:
- Algo camina por el aire,
debajo de las mesas.
Reclama su sueldo en venas rotas, pieles crispadas,
cercos de metal.
También afuera, los ausentes de la música que
ahora nos invade
con un crepitar de olas y albatros,
esperan un temblor en nuestras voces,
y harán contraer nuestros labios con sus ojos de plomo.
Y yo siento cómo,
de las casas distantes,
se deslizan suavemente hacia las calles desoladas
frases escapadas de los sueños
Al chillido de los grillos nocturnos
se mezcla ese triste murmullo.
- Pero nuestro absurdo amor subsistirá – me dice-
en la arriesgada piel de nuestros cantos
Afuera esperan aún la noche
y su quietud ficticia.
Gabriel Jaime Franco (Medellin,1956)
" A mi manera de entender. Gabriel Jaime Franco es uno, si no el más logrado de los poetas nacidos en la decada de los cincuentas." Juan Manuel Roca
lunes, 23 de abril de 2012
María Rubiela Ochoa
El indigente
Amiga soy del mendigo,
del pordiosero, del basurero,
del andante, del ignorante
del indigente que vive
como un can entre la mugre
y que va de alero en alero
buscando en el basurero
los desperdicios, las sobras,
para calmar la fatiga
del hambre que los agobia
hasta perder la razón
y es tal la desazón por conseguir el sustento,
que son cual los gallinazos
que con su pico hacen pedazos
cualquier bicho o desperdicio;
mejor dicho este es su oficio,
con que calman la fatiga
del hambre que los agobia.
Y que el mismo Dios lo diga
si digo yo la verdad;
los he visto de madrugada
cuando sale la alborada
desfilar por la barriada,
cadavéricos, harapientos
con su cara marginal y a su espalda su costal;
Son ellos madrugadores….
Pues ya dio el reloj la hora, la hora de trabajar;
ellos logran la mañana
pues no pueden ya dormir
porque tienen que competir
con su trabajo rutinario
para conseguir a diario
algo para sobrevivir
y empiezan pues ya a abrir las bolsas de la basura
y con sus manos mugrientas
y sus bocas ya sedientas
comienzan a saborear y luego a masticar lo que
para ellos es un manjar…
Las sobras de la basura!
Y así van cual caminantes por todita la ciudad,
caminando sin parar
igual que el judío errante;
hasta que caiga la noche
y el cansancio los domina
entonces ahí se inclinan
en cualquier andamio o acera
y ponen de cabecera y de almohada su costal.
lunes, 12 de marzo de 2012
EL TRANSEÚNTE
Todas las calles que conozco
son un largo monólogo mío,
llenas de gentes como árboles
batidos por oscuras batahola.
O si florece en los balcones
y siembra su calor en polvo movedizo,
las gentes que hallo son simples piedras
que no sé porque me miran hostiles
-como si yo fuera enemigo de todos-
no puedo descubrir una conciencia libre,
de criminal o de artista,
pero sé que todos luchan solos
por lo que buscan todos juntos.
Son un largo gemido
todas las calles que conozco.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



